Según la encuesta “Los chilenos y las Fiestas Patrias”, el 82,9 % de los encuestados declara que les gusta comer empanadas, mientras que un 71,3 % prefiere el asado de carne a la parrilla. Nutricionista de Munocal Chile entrega recomendaciones para disfrutar y retomar los hábitos después de las celebraciones.
A dos semanas de celebrar las Fiestas Patrias, todos comenzamos a planificar lo que vamos a comer, pero debemos preguntarnos también cuánto, sin caer en los excesos y malestares propios que esto pueda provocar.
Cuando la alimentación cambia de forma abrupta durante varios días seguidos, el organismo enfrenta una carga mayor a la habitual. Catalina Burgos, nutricionista de Munocal Chile, señaló que, en este tipo de celebraciones, el hígado, el principal órgano responsable de la desintoxicación, se encuentra sobreexigido, dejando otras tareas en pausa.
“Todo eso se traduce en lo que la gente asocia con hinchazón, acidez, pesadez o molestia intestinal. Y si se suma alcohol, puede aparecer deshidratación”, agregó la experta.
Sin embargo, Burgos comentó que es posible comer de todo durante estas celebraciones sin exceder la capacidad del propio cuerpo. Según la nutricionista, el equilibrio está en disfrutar de las comidas típicas sin llegar al punto de sentirse mal físicamente.
Para la especialista, cuando algunas personas sienten hinchazón, pesadez o retención de líquidos, se puede asociar a distintos factores, el primero es pensar en el consumo de agua. Cuando suben las cantidades de sal, por el consumo de asados, chorizo, el pino de las empanadas, pebre, entre otros, el cuerpo retiene líquido para mantener el equilibrio de sus fluidos.
El segundo, es digestivo. En Fiestas Patrias, la comida tiende a ser más cargada en proteína y grasas presentes en las carnes rojas, papas fritas, quesos, mayonesa, etc. Para la nutricionista, comidas con muchas grasas y proteínas pueden ralentizar el vaciamiento del estómago. Por eso, las personas tienen la percepción de que aún tienen la comida en su estómago después de muchas horas.
El tercer aspecto está relacionado con el hígado, el alcohol tiene prioridad metabólica en este órgano. El consumo de bebidas alcohólicas, como el vino, terremoto, pisco, aumenta considerablemente en estas celebraciones y, cuando llegan al hígado, este deja de hacer otras cosas para procesarlo.
¿Qué hacer entonces, para disfrutar y no pasarlo mal? Burgos afirmó que en vez de “atacar el problema”, es decir, tratar la acidez, la hinchazón o la pesadez, debemos prevenir que esto no nos suceda y entender que podemos disfrutar sin caer en los excesos y en el mal recuerdo, así será más fácil volver gradualmente a los hábitos frecuentes.
Asimismo, Burgos planteó comer de todo, pero poco, no olvidar caminar o moverse más de lo habitual para compensar lo ingerido y beber agua para evitar la deshidratación y favorecer los procesos de desintoxicación.
“Algunos consejos prácticos podrían ser, preferir el consumo de ensaladas como acompañamiento a la parrilla, y no elegir comer todo el mismo día, por ejemplo, un día la empanada, otro día el choripán y otro día un postre rico, cada uno acompañado el asado con ensaladas, no significaría caer en excesos”, agregó la nutricionista.
Agua, alimentación y movimiento para volver a la rutina
Burgos indicó que la hidratación es la base para volver a la rutina y que se subestima en varias ocasiones. Asimismo, señaló que el hígado necesita buena hidratación para trabajar.
“Hay un punto que casi nadie explica, cuando el hígado neutraliza una sustancia, transforma algo soluble en agua para poder eliminarla. Sin agua no hay vehículo de salida”, sostuvo la nutricionista de Munocal Chile.
La especialista también recomendó incorporar frutas y verduras, que aportan fibra y ayudan a aumentar la saciedad, además de entregar distintos nutrientes necesarios para una alimentación equilibrada.
Con respecto a la actividad física, Burgos comentó que el sistema linfático no cuenta con una bomba propia y el movimiento muscular favorece su circulación. Durante el ejercicio continuo, el flujo linfático puede aumentar dos o tres veces respecto del reposo.
Bajo ese contexto, la especialista recomendó que una caminata de 20 o 30 minutos puede ayudar en el proceso inflamatorio, además de responder mejor a la glucosa que se consume.
“Mi recomendación es consumir agua, realizar una caminata después de almuerzo, ingerir verduras en las dos comidas principales para volver de forma gradual a la normalidad”, concluyó.











